33 años

Me llamo Elena Cruces y nací en Vigo (Galicia) y en noviembre de 2015, con 32 años, decidí crear BeFullFitness.

Te contaré cuáles fueron los aspectos personales y profesionales que me han llevado a ser entrenadora personal y que creo que pueden resultar de tu interés.

En primer lugar, por ser una circunstancia poco común, nací sin la glándula tiroides. Por fortuna me lo detectaron pronto, y enseguida empecé a tomar de forma sintética la hormona que produce (tiroxina) por lo que no ha interferido en mi crecimiento y desarrollo.

El declive

Durante la niñez y adolescencia era una persona activa y mantuve un buen estado físico hasta los 22 años. Fue a raíz de empezar a trabajar, disponer de mi propio dinero e independizarme, que me descuidé, empecé a abusar más a menudo de comida basura y volcar mi tiempo libre en actividades sedentarias (internet, series, videojuegos…), y a esto se le sumó el estrés, emociones negativas, relaciones tóxicas

Todas estas conductas y circunstancias provocaron que acumulara grasa año tras año. A veces me detenía, intentaba dar marcha atrás pero sin acertar con la solución y creyendo que con remedios temporales sería suficiente para recuperar el aspecto físico que había tenido.

Busqué todo tipo de ayuda y asesoramiento; recurrí a endocrinos, al médico de cabecera, y hasta a NaturHouse. Todos me facilitaban dietas hipocalóricas qué además de recortar exageradamente las calorías, tenían como referencia la pirámide alimentaria impuesta por la industria.

En la dieta se priorizaban los carbohidratos refinados, se restrigían las grasas naturales y no le daban la importancia suficiente a la cantidad de proteína necesaria para no perder masa muscular. Respecto al ejercicio físico pues se quedaban en la recomendación habitual de caminar una hora diaria.

Por otra parte, los planes de entrenamiento que me facilitaban en el gimnasio hacían demasiado incapié en el cardio y en programaciones orientadas a ganar fuerza con pesos muy ligeros. También resultaron poco eficaces por su falta de personalización y orientación.

Pasaban los años y no lograba los resultados que buscaba, lo único que conseguía con este tipo de alimentación y ejercicio físico era destruir músculo, pasar hambre, tener ansiedad, acabar frustrada al darme cuenta de que era una conducta insostenible y terminaba volviendo a mis hábitos anteriores con el consecuente efecto rebote.

El resurgimiento

Pues bien, con 29 años hubo un primer punto de inflexión, los casi 74 kg que marcaba la báscula me asustaron seriamente. Entonces tomé la decisión irrevocable de adelgazar, para lo cual también tuve que cambiar aquellas circunstancias perjudiciales que lastraban cualquier posible cambio duradero.

Pero tampoco está vez acerté con el camino, volví a recurrir de nuevo a los clásicos de dieta y entrenamiento, funcionaron los primeros 6 meses bajando hasta los 62 kg, pero los resultados eran engañosos, había perdido grasa pero también mucha masa muscular y lentamente fui recuperando parte del peso perdido.

Me negaba a rendirme de nuevo, tenía que buscar alguna alternativa. Ya lo dijo dijo Einstein: “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”

Me puse a indagar por la red hasta que descubrí nuevas filosofías y puntos de vista sobre como mejorar la salud desde el punto de vista evolutivo que me resultaron muy interesantes y mucho más lógicas.

Empecé a aplicarlas a mi día a día y todo empezó a encajar, cada vez me sentía más a gusto con mis nuevos hábitos y mi organismo respondía favorablemente. La motivación fue tal que también empecé a leer y aprender sobre nutrición, neurología, metabolismo, entrenamiento, movilidad, descanso, inteligencia emocional y social,… (y sigo en ello ;)).

 La transformación

Al pasar por esta transformación física, empecé a pensar de otra manera, a sentir que el trabajo de administrativa que tenía en ese momento no acababa de encajar bien en mi nueva visión.

Necesitaba  que hubiera coherencia en todos los planos de mi vida.

Y aunque también me asustaba hacer otra modificación drástica, ésta sucedió. No sé si atraemos lo que necesitamos en cada momento, pero creo que de alguna manera, aunque fuera inconscientemente; provoqué los demás cambios que necesitaba, y finalmente, recién cumplidos los 32, hubo una segunda vuelta de tuerca, esta vez a nivel profesional.

Aproveché un inesperado fin de contrato como una oportunidad para reorientar mi vida.  Había llegado el momento alejarme de los números (informática y administración) que siempre había considerado un medio para ganarse la vida pero no una vocación. Me conformaba con ser competente, responsable, hacer bien mi trabajo y cobrar a fin de mes.

Realmente es díficil sentir plenitud cuando vendes tu tiempo y una parte de tus competencias a una empresa y sólo recibes a cambio un sueldo. Yo sabía que tenía mucho más aportar y que mi experiencia podría ayudar a otras personas.

El desenlace

Tras ese suceso en noviembre de 2015 tuve claro que era el momento de crear, desarrollar y emprender mi propia propuesta profesional.

Pero la experiencia personal por sí sola no ofrecía demasiadas garantías para emprender este nuevo proyecto. No quería conformarme con ser una historia más de superación personal.  Así que me puse a estudiar para convertirme en Técnico Superiorde Animación de actividades físicas y deportivas (TAFAD)

Para realizar las prácticas formativas elegí un centro de fisioterapia llamado ParaSanarte donde colaboro en la recuperación y readaptación funcional de varios pacientes.

Debido a que la formación profesional es bastante genérica. A lo largo de estos dos años he realizado muchos cursos para profundizar en áreas más específicas; nutrición deportiva, coaching, neurociencias, entrenamiento funcional. Tienes más información al respecto en mi perfil de Linkedin.

Inicialmente quise darle un enfoque global y creé BEFULLFITNESS. Pero según fui avanzando me di cuenta de que podía aportar más valor si me centraba en el entrenamiento de fuerza, la readaptación funcional y la prevención de lesiones, los temas en los que me he especializado.

Por este motivo decidí crear MOBILITY POWER donde ofrezco información y servicios que les ayuden a mejorar su salud y calidad de vida.

Actualmente me encuentro volcada en este último proyecto por lo que es posible que veas que esta página no tiene artículos nuevos desde hace unos meses.

Necesito disponer de tiempo para poder invertir una o dos horas diarias a entrenar, aprender nuevos ejercicios y movimientos, mejorar la técnica y progresar en mis aptitudes. Y es que considero una parte de mi labor como entrenadora personal también consiste en ser un ejemplo de bienestar, fuerza y funcionalidad.